Jarilla Palacios, Candela
Esta joven autora, a pesar de su poca experiencia vital, tiene demasiadas letras guardadas. Ya que la narrativa, las letras y la utilización de las palabras sin la metáfora la abruman, ha decidido empacar su esencia en unos pocos versos, como un perfume: Me gusta el rock argentino Dar saltitos cuando ando Me gusta cuando escribo Pero nunca cuando hablo No sé atarme los cordones Hacer café Ni llegar a tiempo Ni siquiera sé por qué Me gusta tanto El sol en invierno Las sonrisas de desconocidos Y las ventanas en el techo