Noriega Seijas, Eduardo
San Vicente de la Barquera y Cantabria son a Eduardo Noriega Seijas lo que el agua a los océanos, pues los lleva en su ser desde siempre. Cuando el mundo era más sencillo y menos electrónico Noriega descubrió los universos ocultos en los libros y todo cambió. Despistado entre ecuaciones y aventuras, aún no sabe cómo terminó la muy noble carrera de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, algo que le proporcionó un modo de vida que, como las obras que dirige y las que escribe, regalan enormes posibilidades. Su principal creación discurre por los caminos de la narrativa épica, con los cuatro tomos de la saga El Libro Lacre como elementos más destacados. Tiene también en su haber numerosos relatos cortos y premios literarios, además de intempestivas colaboraciones en prensa. Con El lector del cielo, una deliciosa fábula que traslada al lector a un escenario imposible donde el firmamento es gobernado por sus habitantes, Noriega regresa a la fantasía.