Culpa Es Nuestra, la
Como las Preferencias Ciudadanas Frenan las Reformas en España
Arruñada, Benito
La culpa es nuestra no busca culpables fáciles ni se entrega a la denuncia moral, sino a la comprensión. Con rigor y claridad, muestra cómo nuestras decisiones colectivas como votantes, ciudadanos y consumidores alimentan el mismo sistema que después criticamos. Con un estilo incisivo pero sereno, Benito Arruñada examina los mecanismos que explican el estancamiento español: de...
Sinopsis
La culpa es nuestra no busca culpables fáciles ni se entrega a la denuncia moral, sino a la comprensión. Con rigor y claridad, muestra cómo nuestras decisiones colectivas como votantes, ciudadanos y consumidores alimentan el mismo sistema que después criticamos.
Con un estilo incisivo pero sereno, Benito Arruñada examina los mecanismos que explican el estancamiento español: desde la educación y la vivienda hasta la organización territorial y la cultura política. Frente a la comodidad de culpar a otros, propone una salida exigente pero realista: una ciudadanía mejor informada, más responsable y menos crédula ante promesas mágicas.
Estas páginas no invitan a la resignación, sino a ser adultos y recuperar la iniciativa. Porque si la culpa es nuestra, también lo es la solución.
«Los antiguos decían que cuando los dioses nos eran favorables ignoraban nuestros deseos y cuando querían castigarnos los cumplían. De igual modo, los españoles expresamos preferencias que los políticos procuran cumplir con resultados insatisfactorios. Este libro perspicaz y minucioso analiza por qué exigimos al Estado lo que nos frustra y luego le culpamos por dárnoslo».
Fernando Savater
Con un estilo incisivo pero sereno, Benito Arruñada examina los mecanismos que explican el estancamiento español: desde la educación y la vivienda hasta la organización territorial y la cultura política. Frente a la comodidad de culpar a otros, propone una salida exigente pero realista: una ciudadanía mejor informada, más responsable y menos crédula ante promesas mágicas. Estas páginas no invitan a la resignación, sino a ser adultos y recuperar la iniciativa. Porque si la culpa es nuestra, también lo es la solución. «Los antiguos decían que cuando los dioses nos eran favorables ignoraban nuestros deseos y cuando querían castigarnos los cumplían. De igual modo, los españoles expresamos preferencias que los políticos procuran cumplir con resultados insatisfacComentarios
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