Jamon y Su Corte
Portes, M.
A lo largo de esta treintena de años, la ciudad de Jaén ha sido sometida a la cirugía de nuevas arquitecturas y modos urbanos, a visibles cambios de imagen derivados de las mismas causas violentas que produjeran otro tanto en cualquier otra ciudad española: edificación masiva de viviendas sobre poco suelo, como consecuencia del despoblamiento del campo; potenciación del vehícul...
Sinopsis
A lo largo de esta treintena de años, la ciudad de Jaén ha sido sometida a la cirugía de nuevas arquitecturas y modos urbanos, a visibles cambios de imagen derivados de las mismas causas violentas que produjeran otro tanto en cualquier otra ciudad española: edificación masiva de viviendas sobre poco suelo, como consecuencia del despoblamiento del campo; potenciación del vehículo privado como símbolo de bienestar, menosprecio de la realidad existencial del peatón en calles y plazas; y posterior reacción con limitados y pocos afortunados intentos en los que se ha tratado de conjugar todo ello dentro de una misma frase que lo pudiese definir más o menos amablemente. Y por si fuera poco, aún hubo otra causa, la peor de ellas a mi juicio, la de haber sido tomada la ciudad y su futuro desarrollo, espacio de vivencias y convivencias, como pasivo y resignado campo de batalla entre distintas y opuestas opciones políticas que, al igual que perro de hortelano, ni hicieron ni dejaron hacer, salvo batirse entre normas, carencias, promesas incumplidas, apuestas (que no significan trabajo, sino juego) y generalizada falta de imaginación. ¿Qué tiene todo esto que ver, se preguntará el lector, con "Dibujando en Jaén"?. Pues mucho. Basta para ello recorrer aquellas sus páginas y paralelamente la realidad actual de los espacios urbanos en donde dibujé para aquella ocasión, el casco antiguo y su inmediato entorno rural, realidades desnudas con fidelidad descriptiva de lo allí existente y sus formas, como medio de expresión, actas notariales urbanas. El crítico e historiador de arte, Jean Leymarie, en la obertura que escribiera para el libro "El Dibujo", de la magnífica colección SKIRA, ya dice: "El dibujante es el escriba de formas transcritas según el ser y la verdad, no según la apariencia". Dibujé además con el conocimiento de que todo aquello que puede contener o generar emoción, lleva implícita su propia fragilidad e inestabilidad. Fue por esto por lo q
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