Mucha Policia
Bautista Moreno Juan
Sí, al final entras en el juego. Has luchado fuerte, denunciaste lo ignominioso, lo has intentado cambiar, pero al final tú también te dejaste llevar. No te preocupes, la inmundicia nos arrastra a todos, a todos los que nos llamamos seres humanos. En nosotros está inserta esa debilidad. Fuiste valiente, eso sí. Y escribiste bien, dejándote llevar por el corazón, que dictaba pa...
Sinopsis
Sí, al final entras en el juego. Has luchado fuerte, denunciaste lo ignominioso, lo has intentado cambiar, pero al final tú también te dejaste llevar. No te preocupes, la inmundicia nos arrastra a todos, a todos los que nos llamamos seres humanos. En nosotros está inserta esa debilidad. Fuiste valiente, eso sí. Y escribiste bien, dejándote llevar por el corazón, que dictaba palabras de acierto. Y no, no es ficción lo que nos has mostrado. No son aventuras vividas en la cabeza ni mundos ajenos fruto de la fantasía de los sueños. Son historias reales que nos han hecho ver lo que el gorila de peluche lleva por dentro. Está bien eso de destriparlo y mostrarnos las miserias que todo ?cuerpo? posee. Serretas, caimanes, antorchas, tablillas son sustantivos nuevos, diferentes después de esta lectura. Poemas armados de sinceridad que llegaron a tus dedos para decir basta, hilados por el tiempo desde el antes al después, que nos muestran que la voluntad, en verdad, sí es quebrantable. Aunque estoy seguro, convencido, que el parásito de la poesía que cobijas, de la sensibilidad, te hubiese impedido pasar a mayores. Poesía llena de música. Melodías obtenidas sin forzar las palabras en busca de rimas que serían, en este caso, como el traje impoluto, sin estrenar, que llevaría el muerto en su caja o las luces de navidad que adornan las calles embarradas de los suburbios. Retazos de vida, de miseria humana en la que dejas que el lector se mire, se refleje, se reconozca. Palabras que pisan sangre, como tú. Poemas barco, como el arca de Noé, que sabes que contiene tantos tipos como los que nos rodean cada día: Cloro, Pardo, Boti, Chofas, Gallego, Travieso, Bizco o Casius, hechos de barro y de hiel. Poemas que cuentan historias que siempre acaban con un tiro dirigido al entrecejo del lector. Y, donde los poemas no se muestran amigables con el drama, relatas historias que permiten la polifonía coral, la sombra de personajes imborrables. Tres relatos que lograran hacerle re
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